Una conclusión oculta que cambia por completo el significado de la historia.
Lies of P no tiene un solo final, y el Final Verdadero es el más difícil de obtener, pero también el más revelador. A diferencia de los otros desenlaces, este final muestra una transformación crucial en P y revela el verdadero plan detrás de los eventos en Krat.
Para alcanzarlo, deberás tomar decisiones morales clave durante la partida, recolectar objetos ocultos y rechazar algunas de las mentiras más tentadoras del juego.
La mayoría de decisiones deben estar basadas en la verdad, aunque duela.
El sistema de "mentir o decir la verdad" influye directamente en el desarrollo mental y emocional de P. Para acceder al Final Verdadero, necesitas decir la verdad la mayor parte del juego.
Aunque algunas mentiras parecen compasivas, son un obstáculo para el final oculto. La regla general es: si una elección te permite ser honesto aunque cause dolor, elige esa.
Una serie de objetos clave que desbloquean el desenlace completo.
A lo largo del juego encontrarás fragmentos relacionados con Sophia. Necesitas:
Solo con estos elementos podrás tomar la decisión final necesaria para obtener el Final Verdadero.
Un enfrentamiento final que solo aparece si cumples con los requisitos secretos.
Si tomaste la mayoría de decisiones con la verdad y encontraste los recuerdos clave, se desbloquea una zona adicional tras el jefe final “Simon Manus”. Ahí te enfrentarás a La Verdad Viviente, un jefe opcional y brutal.
Vencerlo no solo cambia los créditos finales, sino que abre una escena secreta donde P descubre su propósito real y la relación con Geppetto toma un giro inesperado.
Transformación, redención y el inicio de un nuevo ciclo sombrío.
El final secreto de Lies of P revela que P no es simplemente una marioneta que aspira a ser humano. Es parte de un experimento mayor que involucra la esencia humana, inteligencia artificial y manipulación emocional.
Además, la última escena sugiere la llegada de Dorothy, lo que conecta este universo con otros cuentos oscuros reimaginados, y prepara el terreno para una posible secuela o expansión aún más siniestra.